A los 6 meses, un jilguero debería terminar su primera muda importante, por lo que esa calva persistente alrededor del cuello y la cabeza no es habitual. Puede deberse a una deficiencia dietética durante la muda (como la falta de aminoácidos, proteínas o vitaminas específicas), estrés, o incluso un caso leve de ácaros de las plumas o irritación de la piel si las nuevas plumas tienen dificultades para sobrevivir. Revisar su dieta y quizá suplementar con semillas de alta calidad, comida blanda o gotas multivitamínicas para mudar suele ayudar, pero si la piel se ve roja o escamosa, merece la pena estar atento a los parásitos.